Desplazarse

Desplazarse

Proteger los recursos de nuestro planeta.

Los alimentos. Nos reúnen alrededor de la mesa y nutren nuestras vidas. Pero todo lo que comemos requiere recursos para su producción. La tierra, el agua, la energía y las personas son fundamentales para que los alimentos lleguen a nuestras mesas.

Nos concentramos en buscar soluciones innovadoras que aborden nuestros desafíos más importantes, como el cambio climático y la preservación de los recursos, sin olvidarnos de la sustentabilidad del medioambiente. Es nuestra manera de ayudar a proteger la tierra que nos brinda los alimentos.

Ayudar a que las abejas
sigan zumbando.

Pensá en el último plato de comida que comiste. Es posible que uno de cada tres bocados fuera posible gracias a los polinizadores, como las abejas. Estos pequeños insectos tienen una gran responsabilidad: polinizar las frutas, los vegetales y las nueces que disfrutamos todos los días. Pero muchos factores, que incluyen el ácaro Varroa, los virus y las enfermedades, la mala nutrición y los pesticidas, ponen en peligro la salud de millones de abejas. Explorá lo que está haciendo Monsanto para investigar y mejorar la salud de estos insectos y obtené información acerca de los alimentos que ellos hacen posible.

Conservar el agua.
Gota a gota.

Estamos aplicando maneras innovadoras para utilizar menos agua en la agricultura. A continuación, te mostramos algunos ejemplos de lo que estamos haciendo.

  • A nivel global, nuestro Centro de Aprendizaje de Utilización del Agua en los Estados Unidos se dedica a la irrigación y a su función en la producción de cultivos, para que podamos ayudar a los productores a hacer rendir al máximo cada gota de agua.

Pero, no podemos hacerlo solos. Trabajamos junto con organizaciones de todos los tamaños para enfrentar los desafíos mundiales relacionados con el agua.

  • Trabajamos junto con grupos de ayuda internacional para compartir nuevas herramientas con productores de escasos recursos en África. El Programa de Maíz de Uso Eficiente del Agua para África "Water Efficient Maize for Africa (WEMA)” consiste en desarrollar semillas tolerantes a la sequía beneficiando a pequeñas familias rurales.

Estas iniciativas sostienen un objetivo ambicioso: mejorar nuestra eficiencia en el uso del agua para irrigación en un 25 por ciento para el año 2020. Juntos, nos aseguramos de que cada gota cuente.

Los cultivos genéticamente modificados son solo una de las maneras en que ayudamos a los productores del mundo a ser más productivos.
Qué, cómo y por qué.

OGM significa organismo genéticamente modificado. El proceso para desarrollar un cultivo genéticamente modificado consiste en tomar una característica beneficiosa que ayude a un ser vivo a crecer en la naturaleza (como la capacidad de utilizar el agua de manera eficiente), y adaptar esa característica a una nueva planta para que pueda sobrevivir mejor en su ambiente.

  • Capacidad de adaptación

    Capacidad de adaptación
  • Protección

    Protección
  • Nutrición

    Nutrición
  • Cosecha

    Cosecha

Estas características pueden mejorar los cultivos de muchas maneras, desde hacerlos más tolerantes a las condiciones de sequía y resistentes a las enfermedades, hasta optimizar el valor nutricional y lograr mayores volúmenes de cosechas.

Actualmente existen tres organismos genéticamente modificados (OGM) disponibles en Argentina:

  • Maíz
  • Soja
  • Algodón

Estos cultivos no fueron modificados por biotecnología moderna:

  • Manzana
  • Sandía
  • Tomates
  • Trigo
  • Brócoli
  • Zanahorias

Utilizando menos recursos: Los productores están buscando maneras de cultivar alimentos haciendo un uso más eficiente del agua y la tierra. Los cultivos genéticamente modificados (GM) pueden ayudar a proteger nuestros recursos.

  • Menos Combustible

    Menos Combustible

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    Menos Insecticidas

  • Cosechas Más Abundantes

    Cosechas Más Abundantes

El proceso para obtener un cultivo GM

  • 1. Se identifica la característica deseada de un ser vivo.

    Se identifica la característica deseada de un ser vivo.

  • 2. Se adapta la característica beneficiosa a una nueva planta.

    Se adapta la característica beneficiosa a una nueva planta.

  • 3. Se somete la planta a pruebas para conocer su valor nutricional, además de determinar su seguridad alimentaria y ambiental.

    Se somete la planta a pruebas para conocer su valor nutricional, además de determinar su seguridad alimentaria y ambiental.

  • 4. La nueva planta estará mejor preparada para crecer.

    La nueva planta estará mejor preparada para crecer.

Entidades científicas de todo el mundo han estudiado los cultivos genéticamente modificados y avalan su seguridad.

Hacé clic en el nombre de la organización para conocer qué tienen para decir:

Academia Nacional de Ciencias

“Hasta la fecha se han plantado más de 98 millones de acres de cultivos genéticamente modificados en todo el mundo. No se han identificado evidencias de problemas en la salud humana asociados con la ingesta de este tipo de alimentos que derivan de ellos.”

Organización Mundial de la Salud

“No se han demostrado efectos en la salud humana como resultado del consumo de alimentos genéticamente modificados en la población general de los países donde han sido aprobados.”

Asociación Médica Americana

“No hay justificación científica para una etiquetación especial de alimentos genéticamente modificados. Este tipo de alimentos ha sido consumido por casi 20 años y, durante ese período, no se han reportado consecuencias manifestas en la salud humana, ni tampoco han sido fundamentadas en la literatura de revisión por pares.”

Academia de Nutrición y Dietética

“Nosotros apoyamos a la biotecnología como medio para mejorar la salud de las plantas, la seguridad en los alimentos y el crecimiento sustentable en la productividad de las plantas.”

Sociedad Real de Medicina

“Los alimentos derivados de cultivos genéticamente modificados han sido consumidos por cientos de millones de personas en todo el mundo durante 15 años, sin efectos negativos reportados (o casos legales relacionados a la salud humana), a pesar de que muchos de los consumidores vienen del país más litigioso del mundo, los Estados Unidos.”

Beneficios mundiales

  • Nutrición para los países en desarrollo.

    Nutrición para
    los países en desarrollo.

    El arroz dorado, genéticamente modificado para contener vitamina A, puede ayudar a alrededor de 2,7 millones de niños que sufren de deficiencia de vitamina A, que causa ceguera y puede incluso llevar a la muerte.

  • Capacidad de adaptación ante un clima cambiante..

    Capacidad de
    adaptación ante un clima cambiante.

    En Estados Unidos, el maíz resistente a la sequía puede compensar el daño de los fenómenos climáticos imprevisibles, como la sequía del 2012, que les costó a los productores aproximadamente $18.000 millones de dólares.

  • Alimentos para una población en aumento.

    Alimentos para una
    población en aumento.

    En veinte años, la población mundial necesitará un 55 por ciento más de alimentos de lo que se puede producir hoy, con la misma cantidad de recursos. Los cultivos GM pueden ayudar a satisfacer esta demanda.

El suelo.
La base de los alimentos.

Podemos cultivar más alimentos, pero no podemos aumentar la cantidad de tierra. Entonces, ¿cómo podemos proteger nuestro planeta y aprovechar cada hectárea al máximo? Se empieza por tener un suelo sano.

El suelo es un ecosistema complejo con un mundo inmenso e invisible de microorganismos que permiten el crecimiento de las plantas. Sin ellos, las plantas no pueden obtener los nutrientes y la protección que necesitan para crecer. Estamos trabajando en el cuidado de las plantas desde el comienzo: tratamos de comprender mejor estos microorganismos del suelo para encontrar nuevas maneras de aprovechar sus facultades, a fin de mantener las plantas fuertes y saludables.

De hecho, recientemente hemos otorgado una financiación de cinco años y asumido el compromiso de brindar apoyo técnico a la Alianza para la Salud del Suelo (Soil Health Partnership). Este acuerdo se enfoca en prácticas innovadoras de manejo del suelo que reducen la labranza, utilizan cultivos de cobertura y aplican nutrientes vegetales diferencialmente; todo esto con el objetivo de cultivar más alimentos sin dejar de proteger el medioambiente.

En el 2011, desde Monsanto Argentina comenzamos un ambicioso proyecto que busca alcanzar la eficiencia del uso de agua de riego en la producción de semillas, a través de la implementación de sensores que determinan el contenido hídrico del suelo “on line”, permitiendo así determinar el momento preciso de riego y entregar a cada cultivo la cantidad óptima de agua para su crecimiento y desarrollo.