Pobreza, un problema que nos afecta a todos

Por Monsanto Argentina

El 17 de octubre se conmemora a nivel mundial el Día Internacional por la Erradicación de la Pobreza. Fue en el año 1987, cuando más de 100 mil personas se reunieron en la Plaza Trocadero de París para homenajear a los que sufrían pobreza extrema, violencia y hambre. Durante esa misma jornada, se proclamó que la pobreza era una violación a los Derechos Humanos y que el mundo entero debía unirse para luchar contra ella.

Estos principios quedaron grabados en una losa conmemorativa en ese mismo lugar. De ella, se hicieron cientos de réplicas a lo largo del todo el mundo frente a las cuales cada 17 de octubre se reúnen personas de todas las etnias, creencias y religiones para mostrar solidaridad con los que menos recursos tienen.

Es un día para reflexionar sobre la pobreza y el hambre que afecta a millones de personas pero también, para renovar el compromiso que tenemos como sociedad de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para erradicarla. Esta problemática debe ocupar un lugar central en las estrategias y políticas de todos los países e instituciones si buscamos construir un futuro inclusivo.

Los datos de la pobreza

Según el Índice de Pobreza Multidimensional de 2016 realizado por la Unesco, en la actualidad 1.600 millones de personas son pobres. La causa no solo está relacionada al dinero; las posibilidades de supervivencia casi nulas que tienen estas personas por la falta de alimentos, capacidades, educación, salud, etc., los vuelve aún más vulnerables.

Siguiendo esta línea, las proyecciones del Banco Mundial afirman que, por primera vez en la historia, la cantidad de personas que viven en pobreza extrema cayó por debajo del 10% de la población total del mundo. Sin embargo, cientos de miles de personas todavía viven con menos de USD 1,90 al día, el límite de la pobreza extrema.

Por este motivo, estas organizaciones internacionales junto a otras locales, instituciones y Estados están llevando a cabo diversas acciones en los países más afectados para reducir el porcentaje de pobreza extrema, para el 2030 se busca alcanzar el 3%, y para aumentar los ingresos de la población más pobre (cerca de un 40% del total). Ambos objetivos buscan alcanzar el desarrollo sostenible.

El aporte de la agricultura inteligente

Según los datos oficiales, aproximadamente el 78 % de la población pobre del mundo habita zonas rurales y depende de la agricultura. Mejorar la productividad del campo, entonces, no solo podría favorecer directamente su situación sino que permitiría una mayor cantidad de alimentos disponibles.

Es en este punto es donde en Monsanto sabemos que podemos aportar nuestro granito de arena. Las nuevas soluciones integrales que colaboran con los productores para alcanzar el éxito en cada campaña, las investigaciones científicas que realizamos en conjunto con otros actores para aprender nuevas formas de hacerle frente a desafíos como el cambio climático o las enfermedades de las plantas, la inversión en diversos programas de desarrollo de las comunidades son formas de mejorar las prácticas agrícolas y la forma de vida de quienes trabajan en el campo, para producir más alimentos usando menos recursos.

Estas iniciativas concretas buscan ponerle fin a la pobreza mediante el impulso de una prosperidad compartida, mejores lazos entre los mercados y quienes trabajan en el campo y mayores oportunidades.  Sabemos que esto debe ir acompañado de Políticas Públicas, decisiones estatales y apoyo pleno de la sociedad civil.

Hoy somos conscientes de que juntos podemos, cada uno desde su lugar, luchar contra la pobreza en el mundo.

FUENTES:
Naciones Unidas
Banco Mundial
UNESCO

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