Mejoramientos: distintos pero no tanto

Por Monsanto Argentina

La biotecnología moderna, mediante el uso de técnicas de ingeniería genética, permite un mejoramiento preciso, rápido y seguro. Conocé de qué se trata y por qué mejoramos los cultivos.
Las plantas que se cultivan hoy en día son muy distintas a sus antepasados silvestres. Sucede que el hombre fue modificándolas a través de distintos mecanismos para mejorarlas en calidad y cantidad; y seleccionando aquellas características y propiedades beneficiosas, a lo largo de más de diez mil años.
Entonces, ¿no existen cultivos “naturales”? La respuesta es no, porque todo lo que consumimos en la actualidad ha sido mejorado e intervenido, de una u otra manera, por el hombre.
Tanto la biotecnología tradicional, a través del cruzamiento selectivo o mutagénesis, como la biotecnología moderna, por medio de la ingeniería genética, permiten mejorar los cultivos para producir más y mejores alimentos a través de una agricultura sustentable.
Mejoramiento convencional
Existen dos tipos de mejoramiento: el convencional, por ejemplo el cruzamiento selectivo o mutagénesis, y el que se realiza a través de técnicas de ingeniería genética. Estas últimas no reemplazan al anterior, sino que se suman a las prácticas tradicionales como una herramienta más para mejorar o modificar los cultivos.
El mejoramiento vegetal por cruzamiento selectivo es una técnica que se utiliza entre plantas de la misma especie, o muy parecidas. Este proceso consiste en el cruzamiento entre individuos con características diferentes y una posterior selección de los ejemplares que presentan los caracteres deseados. Dicho cruzamiento seguido por la selección artificial, permite la incorporación de genes que codifican los rasgos de interés y la eliminación de aquellos que codifican características indeseadas. Es decir que, del resultado obtenido, el mejorador elige aquel que ofrece más ventajas (mejores frutos, mayor resistencia a los distintos factores del medio ambiente, más rendimiento, etc.). El procedimiento se repite sucesivamente para ir incorporando los genes con la información de las características deseadas.
El mejoramiento por mutagénisis, mediante la exposición a las plantas a mutágenos físicos (rayos X y gamma, neutrones, protones, etc.) o químicos (etilmetanosulfonato, azida sódica, etc.), promueve mutaciones que ocurren al azar en el genoma. Esto permite que se genere una gran variabilidad que puede dar lugar a la aparición de características de interés, que luego son seleccionadas por el fitomejorador. También pueden generarse caracteres no deseados, pero en ese caso las plantas no son seleccionadas y se descartan.
¿Y la biotecnología moderna?
A diferencia del mejoramiento convencional, en donde hay que mezclar muchos genes y esperar varias generaciones de cultivo hasta llegar al producto deseado, la biotecnología moderna, utilizando la ingeniería genética, permite acelerar el proceso. ¿Cómo lo hace? Bueno, transfiriendo de forma precisa y segura en el laboratorio, solamente aquellos genes de interés.
Con la ingeniería genética, los científicos pueden identificar, unir, cortar segmentos de ADN de una planta u otro organismo y transferirlos a la planta que se desea mejorar y así, lograr resultados de forma mucho más rápida. Los cultivos mejorados por técnicas de ingeniería genética son sometidos a rigurosos análisis y estudios de campo que avalan su seguridad para el medio ambiente y su inocuidad para el consumo humano y animal.
Nuestra visión
En Monsanto tenemos una visión que abarca tres pilares: el mejoramiento de variedades vegetales, la biotecnología y las buenas prácticas agrícolas. Buscamos brindar herramientas modernas y tecnologías, para que los agricultores aumenten su rendimiento de manera sustentable.
Por eso, trabajamos día a día seguros de lo que hacemos con el objetivo de producir más y mejores cultivos para alimentar a la población que crece de manera exponencial, cuidando los recursos naturales.

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