¡Hacé tu propia huerta!

Por Monsanto Argentina

 

Tu pedacito de campo

Una huerta hogareña, además de darte los alimentos para tu familia, te permite conectarte con la naturaleza. Es una actividad divertida que pueden hacer entre todos, que te permite entender la importancia de la tierra y tomar conciencia de lo que ella nos da, además de enseñarles a los más chicos lo esencial de cuidar el medio ambiente.

Si bien los pasos son pocos y sencillos, lo más importante es que cuides el cultivo y lo protejas. Acá no existe una fórmula exacta que te garantice el éxito. Se trata de intentar, practicar y mejorar las técnicas hasta conseguir el resultado: los vegetales para tu ensalada en la maceta de tu balcón o patio.

 

Paso a paso

En primer lugar tenés que conseguir todos los materiales necesarios: la maceta, piedras, tierra fértil, pala y rastrillo, semillas y una regadera con agua.

Para empezar, poné las piedras en el fondo de la maceta. Estas son necesarias para que el agua fluya en el momento del riego: cumplen la función de drenar y así evitar que se formen piletas en la superficie.

Luego, llega el momento de la tierra. Es importante que sea de buena calidad y que tenga todos los nutrientes necesarios. Comprala en un vivero y evitá sacarla de la plaza o del jardín de tu casa porque puede contener restos de otros organismos que contaminen tu cultivo.

El siguiente paso es plantar las semillas.  Ponelas separadas entre ellas – unos 10 cm una de la otra- y con las yemas de tus dedos empujalas apenas sobre la tierra. ¡No las hundas!

Una vez que hayas terminado de colocarlas, ubicá la maceta en un lugar y dejala fija ahí. Es importante que no la muevas porque, al hacerlo, la planta tiene que reorientar sus hojas para absorber la luz de forma eficiente y para eso gasta mucha energía.

Finalmente regá y procurá que la planta esté siempre hidratada. ¿Cómo saber cuándo necesita agua? Hacé la prueba de la bolita: sacá un poco de tierra de la maceta e intentá hacer una bolita con tus dedos. Si no se forma, es porque la tierra está seca y necesita humedad. ¡Nunca te guíes por la superficie de la tierra porque ésta siempre va a estar seca, y regá siempre al atardecer o cuando cuando haya caído el sol!

 

Huerta sana

Hay muchos cuidados que tenés que tener en cuenta para que la huerta crezca bien y sana. Primero que la luz y la humedad sean correctas: chequeá todos los días si es necesario regar, si está por llover no lo hagas y si hay mucho sol cubrí las macetas con algo que les dé sombra.

Por otro lado, revisá periódicamente sus hojas y tallo para detectar cualquier hongo, insecto o enfermedad que pueda tener.

En el caso de encontrar algo que te llame la atención quitá una hoja, o bien sacale una foto, y consultá con un especialista en el vivero. Las hojas siempre tienen que estar verdes y llenas de vida.

Un buen tip es que plantes alguna hierba aromática cerca de tus cultivos porque éstas ahuyentan a los insectos y los mantienen alejados de tus plantas. Además, tenés la posibilidad de condimentar tus platos con las especias de tus propias macetas.

Como ya te comentamos, no hay fórmulas exactas porque se trata de biología y en ella intervienen muchos factores. Pero si seguís estos consejos y le das a tu huerta los cuidados diarios que necesita, seguro que tu próxima comida va a tener el toque especial de haber salido de tu balcón.

Animate a conectarte con la naturaleza, haciendo una huerta en familia. ¡Nutritiva, sana, fresca y siempre a la mano!

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