Encubiertos: Conocé a los cultivos de cobertura

Por Monsanto Argentina

Se presentan como los personajes secundarios pero tienen un papel protagónico en la producción de alimentos. Los cultivos de cobertura son fundamentales, no solo porque colaboran en el proceso de cultivo, sino también porque ayudan a preservar el estado de los suelos. ¿Quiénes son estos héroes silenciosos?

Se le llama cultivo de cobertura a la siembra –permanente o esporádica– de cualquier tipo de vegetal que se utilice para preservar la actividad biológica del suelo, es decir, que éste reciba los nutrientes necesarios para mantenerse húmedo y fértil, en cualquier época del año. En general, se los utiliza entre una cosecha y otra para mantener la actividad del suelo y no dejarlo desprotegido frente al viento y el agua de lluvia, principales causas naturales de su degradación.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 95% de los alimentos se producen en el suelo y, al mismo tiempo, este alberga más de un cuarto de la biodiversidad de nuestro planeta. Por eso, los productores se preocupan por cuidarlo, evitando su erosión y degradación. ¿En qué ayudan los cultivos de cobertura? Impiden que las gotas de lluvia impacten directamente sobre el suelo, favoreciendo su aireación y evitando su erosión hídrica, una de las causas más comunes de la pérdida de fertilidad. Sin cultivos que lo protejan, las gotas de lluvia removerían la capa superficial del suelo, que tiene materia orgánica y nutrientes, degradándolo y dejándolo improductivo. Gracias a las raíces de los cultivos de cobertura, además, se generan conductos que facilitan el ingreso del agua a las capas más profundas de la tierra.

Como si fuera poco, los cultivos de cobertura también aportan su granito de arena ayudando a combatir las malezas: compiten por sus recursos –agua y luz– impidiendo que estas plantas –enemigas número 1 de los productores agrícolas– se reproduzcan.

¿Cuáles son estos cultivos encubiertos y cuándo se usan? Los más utilizados son las plantas leguminosas –cuyos frutos generan legumbres como las lentejas o los garbanzos– o las gramíneas –avena, trigo, cebada, entre otras–. A nivel local, por ejemplo, luego de la cosecha de maíz (julio), se utilizan los cultivos de avena como cubierta vegetal durando dos meses y medio hasta la nueva siembra. Casi el mismo uso se le da en el sur de Brasil: se suelen cultivar avena negra y amarilla durante el invierno previa a la siembra de maíz o soja, dos cultivos que deben desarrollarse en primavera y verano.

Si bien la tecnología de la cobertura no es ninguna novedad –se registra su uso desde el siglo XVII en Indonesia–, los productores que la utilizan deben estar capacitados: conocer cuáles son los mejores cultivos de cobertura de acuerdo a lo que quieran sembrar después, y cuándo es el mejor momento para hacerlo. Algunas plantas de cobertura son más resistentes al frío invernal y otras crecen mejor en verano y aguantan climas más secos y sin lluvias. La elección de un cultivo de cobertura pasa por qué se quiera cultivar y cuándo.

Ya los conocés… ahora, ¡no los pierdas de vista! Los cultivos de cobertura son esenciales para producir más alimentos protegiendo uno de los recursos más importantes que tenemos: el suelo.

Los que trabajamos en el campo junto a los productores nos esforzamos por cuidar los alimentos, aportando nuestro conocimiento para generar más, respetando el medioambiente y usando sus recursos de una manera más eficiente. Junto con otras técnicas como la rotación, los cultivos de cobertura cuidan el suelo, un recurso fundamental para la producción de alimentos y la biodiversidad. Estamos comprometidos con un mundo más sustentable. Seguí descubriendo qué hacemos para contribuir con el cuidado del planeta y sus recursos naturales.

 

Fuentes:
http://discover.monsanto.com/posts/no-till-cover-crops-are-keys-to-soil-health/
http://www.fao.org/livestock/agap/frg/agrofor1/Pound7.htm
http://www.clarin.com/rural/agricultura/cultivos_de_cobertura-barbechos_0_1336666949.html
http://www.madrimasd.org/blogs/universo/2006/09/28/43795

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