¿Cómo hacen los productores para conservar la biodiversidad?

Por Monsanto Argentina

La agricultura moderna es una aliada en la conservación del medio ambiente y la biodiversidad. Conocé de qué manera colabora y cuáles son las herramientas con las que los productores cuentan para afrontar el desafío de cultivar conservando el equilibrio.

Compartimos la Tierra

Compartimos el planeta con 8,7 millones de diferentes especies. Cada puñado de tierra, gota de agua y aliento de aire es hábitat para, al menos, una de ellas. Por eso, resulta imprescindible encontrar una manera equilibrada de compartir el planeta y los recursos necesarios para sobrevivir.

Para los que trabajan en la agricultura, esto representa un reto. ¿Cómo puede la industria del agro brindarles a los productores las herramientas que necesitan para cultivar y, al mismo tiempo, preservar la tierra y el hábitat para que todas las especies puedan desarrollarse?

¿Qué es la Biodiversidad?

Biodiversidad significa variedad de especies que habitan una región o ecosistema determinado. Cada especie tiene un rol y, a menudo, unas sustentan a otras. Esto significa que las decisiones sobre el uso de la tierra o de otro recurso natural, pueden cambiar el equilibrio de cualquier ecosistema. Cuando se toman con cuidado y conciencia, esas decisiones pueden alentar y apoyar este delicado acto de equilibrio.

La industria ha proporcionado a los productores agrícolas una gran variedad de innovaciones para ayudarlos a preservar los hábitats. Algunas de estas técnicas modernas hacen que los productores sean más efectivos utilizando la misma cantidad de tierra.

Las tecnologías de precisión como el GPS y el sistema de transmisión automática en tractores, permiten a los productores cultivar la misma cantidad de tierra utilizando menos combustible y productos para la protección de cultivos. Esto reduce la huella de carbono porque disminuye la cantidad gases de efecto invernadero emitidos en el campo.

Al recolectar y analizar años de datos sobre fertilidad del suelo y rendimiento de los cultivos, los productores pueden comparar los distintos tipos de semillas con los diversos tipos de suelo. Esto les permite calcular la cantidad exacta de fertilizante requerida para mantener cada cultivo.

Otra de las áreas en las que la agricultura ha proporcionado herramientas valiosas a los productores es en la salud del suelo. La llegada de las semillas GM fue seguida de un auge en la labranza de conservación (reducción del arado). Durante mucho tiempo, la labranza fue una importante herramienta en control de malezas, pero dejó de ser necesaria cuando llegaron estas semillas genéticamente modificadas tolerantes a los productos para la protección de cultivos.

Las prácticas como la siembra directa y la reducción de la labranza, permiten que los residuos de la cosecha de la temporada anterior queden en la superficie del suelo. Siempre que se pueda llevar a cabo, la labranza de conservación colabora con la salud de los suelos: mantiene la humedad más eficazmente, reduce la erosión y la pérdida de nutrientes, e incluso puede conducir a mejores cosechas a largo plazo.

 

La agricultura moderna colabora con equilibrio ecológico

 

Los productores ambientalmente conscientes de hoy, son vitales aliados en la misión de mantener la producción de alimentos y, al mismo tiempo, un equilibrio con la naturaleza. Son estos trabajadores del campo los que ayudan a mantener nuestro planeta – y los seres vivos que viven en él- sanos y salvos.

 

En Monsanto, la sustentabilidad y el respeto por los seres vivos, es un destacado pilar. Mirá nuestro último reporte de sustentabilidad y conocé todo lo que hacemos por mantener el equilibro a través de una agricultura moderna.

 

 

 

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