Colaborar está en nuestra naturaleza

Por Monsanto Argentina

Revitamon es un proyecto sustentable de Monsanto que busca conseguir un balance en las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la plantación de árboles. En Argentina, el programa se lleva adelante en alianza con la organización Seamos con el objetivo de enriquecer los bosques nativos, especialmente los de la región de la selva tucumano – boliviana, también conocida como yunga, en la que ya se plantaron 4.000 árboles de cedrela.

Foto: Fundación Seamos

El programa Revitamon es una iniciativa a nivel regional. En Sudamérica ya se plantaron 40.000 árboles, la mayoría de ellos en Brasil, donde el programa transita su cuarta edición. Además, Revitamon está alineado con 4 de los objetivos de desarrollo sostenible fijados por la ONU: objetivo 6 (agua limpia y saneamiento), objetivo 13 (acción por el clima), objetivo 15 (promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y frenar la pérdida de la diversidad biológica), y objetivo 17 (fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible).

Durante un año se contabilizó la huella de carbono que se produjo al distribuir productos y se definió la cantidad de árboles a plantar para reducir el impacto de estas operaciones. En la primera edición de Revitamon en Argentina se plantaron unos 4.000 árboles en la yunga tucumana, que representan una captura de CO2 de aproximadamente 570 toneladas. Para ello fueron necesarias 4 personas y 30 días de trabajo durante la época de lluvias (entre los meses de noviembre a mayo). En promedio, cada uno plantó 4 árboles por hora, llegando a cubrir un total aproximado de 24 hectáreas.

Foto: Fundación Seamos

El proyecto, además de mitigar la huella de carbono, busca reconstruir la capa superficial de la yunga, a través de la plantación de cedros. Mediante este programa, Monsanto no sólo reduce la huella de sus operaciones logísticas para hacerlas más sustentables, sino que también contribuye con la biodiversidad de un bioma muy sensible no sólo en la Argentina sino en Sudamérica, como son los bosques de altura, más conocidos como yungas.

La cedrela o cedro es una especie de árbol generadora de microclima bajo su copa, que permite que otras especies se desarrollen. Su apreciada madera, por la beta y el color, y su gran firmeza, son los principales motivos por los cuales se ha talado indiscriminadamente durante cientos de años. Hoy se encuentra amenazada por la pérdida de su hábitat y proyectos como Revitamon son indispensables para la reinserción de la densidad de estos árboles por hectárea natural.

Brote de cedrela Foto: Fundación Seamos

Las yungas representan uno de los bosques nublados de la Argentina; son regiones que albergan la mayor biodiversidad en el mundo y geográficamente se encuentran en la transición entre el llano y la cordillera. Para la Argentina, las yungas y las eco-regiones Paranaense constituyen menos del 2% de la superficie continental, pero contienen más del 50% de la biodiversidad presente en nuestro país.

Resulta muy importante poder cuidar esta región ya que solo la selva de la yunga alberga 2.100 especies de plantas, 120 especies de mamíferos, 583 especies de aves, 34 especies de lagartos y lagartijas, 29 especies de anfibios y 32 especies de peces.

Danielly Crocco, gerenta de Sustentabilidad y Relaciones con la Comunidad de Monsanto Sudamérica, asegura: “en Monsanto tenemos el compromiso global de lograr una huella operativa neutra de carbono para el año 2021. Con esta iniciativa buscamos hacer un aporte al ambiente, que ayude a capturar el carbono que se genera por las emisiones de nuestras operaciones logísticas, como así también captando agua de lluvia que nutre al suelo, convirtiéndose en un regador de la naturaleza”.

 

 

 

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