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Semillero de Futuro: la final

Semillero de Futuro es el programa de Responsabilidad Social de Monsanto que busca promover proyectos sociales de organizaciones sin fines de lucro enfocados en mejorar la alimentación y nutrición de madres y niños de 0 a 5 años en Argentina, Chile Paraguay y Uruguay. En esta edición 2018, se presentaron 69 proyectos de los cuales fueron seleccionadas 30 iniciativas en la primera etapa. Hoy, el programa se encuentra en su última fase en la que 3 organizaciones finalistas buscan conseguir un apoyo económico adicional; y vos podés ayudarlos a hacerlo realidad con tu voto.

Finalistas

 Los 3 proyectos finalistas son:

“Empoderamiento de las mujeres artesanas en Cerrito”

Fundación Paraguaya

Cerrito, Asunción del Paraguay

El objetivo de este proyecto es mejorar la calidad de vida y en especial la salud alimentaria de mujeres artesanas y sus familias, en 3 comunidades QOM de la localidad de Cerrito. A través de capacitaciones en el armado de huertas familiares y corrales, se busca solucionar el problema de falta de alimentación sana y nutritiva que afecta a un 37% de familias de la zona, de las cuales un 14% es de extrema pobreza. Además, se trabajará con las mujeres para brindarles conocimientos sobre seguridad alimentaria, comercialización de alimentos y de artesanías, educación financiera y desarrollo personal para su empoderamiento.

“Acceso al Agua para la Comunidad Wichi”

Fundación Siwok

Salta, Argentina

El objetivo de este proyecto es la perforación de 6 pozos de agua para la comunidad Wichí en Salta. Este recurso permitirá el acceso y consumo de agua potable para las familias y el desarrollo de un sistema de auto producción de verduras y maíz en huertas familiares, equipándolas con sistemas de riego por goteo. Esta iniciativa busca instalar en la comunidad una fuente renovable de alimentos saludables, a través del acceso al agua y de la capacitación en producción agrícola sustentable. Este proyecto alcanza directamente a 8 familias de productores de alimentos, integradas por 50 personas, que a su vez se capacitarán para trasmitir y expandir estos conocimientos adquiridos y compartir la producción de alimentos al resto de la comunidad.

“Con la huerta familiar, alimentamos el futuro”

Fundación Banco de Alimentos

Santiago del Estero, Argentina

El objetivo de este proyecto es promover la auto producción de alimentos y los buenos hábitos de salud alimentaria, en una de las zonas rurales más vulnerables de Santiago del Estero. Se instalarán huertas familiares y gallineros comunitarios con la colaboración de técnicos del INTA de Quimilí para luego ofrecer talleres de elaboración de alimentos con alto valor nutritivo a madres con niños de 0 a 5 años. Las familias a capacitarse, serán seleccionadas por la Asociación Civil Haciendo Camino en Suncho Corral y por la Escuela en Yuchán. Esta iniciativa busca fomentar en las madres prácticas saludables y concientizarlas acerca de la importancia de la elaboración propia y segura de los alimentos para sus familias.

Los 3 proyectos ya tienen un fondo económico esperándolos: 40.000, 25.000 y 15.000 dólares, pero vos, con tu voto, podés elegir cuál recibe cada uno. El que mayor votos populares obtenga, recibirá el mayor apoyo económico. Tu mirada suma, entrá a: www.semillerodefuturo.com y apoyá el proyecto que más te guste para ayudarlos a hacerlo realidad.

 

 

Colaborar está en nuestra naturaleza

Revitamon es un proyecto sustentable de Monsanto que busca conseguir un balance en las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la plantación de árboles. En Argentina, el programa se lleva adelante en alianza con la organización Seamos con el objetivo de enriquecer los bosques nativos, especialmente los de la región de la selva tucumano – boliviana, también conocida como yunga, en la que ya se plantaron 4.000 árboles de cedrela.

Foto: Fundación Seamos

El programa Revitamon es una iniciativa a nivel regional. En Sudamérica ya se plantaron 40.000 árboles, la mayoría de ellos en Brasil, donde el programa transita su cuarta edición. Además, Revitamon está alineado con 4 de los objetivos de desarrollo sostenible fijados por la ONU: objetivo 6 (agua limpia y saneamiento), objetivo 13 (acción por el clima), objetivo 15 (promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y frenar la pérdida de la diversidad biológica), y objetivo 17 (fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible).

Durante un año se contabilizó la huella de carbono que se produjo al distribuir productos y se definió la cantidad de árboles a plantar para reducir el impacto de estas operaciones. En la primera edición de Revitamon en Argentina se plantaron unos 4.000 árboles en la yunga tucumana, que representan una captura de CO2 de aproximadamente 570 toneladas. Para ello fueron necesarias 4 personas y 30 días de trabajo durante la época de lluvias (entre los meses de noviembre a mayo). En promedio, cada uno plantó 4 árboles por hora, llegando a cubrir un total aproximado de 24 hectáreas.

Foto: Fundación Seamos

El proyecto, además de mitigar la huella de carbono, busca reconstruir la capa superficial de la yunga, a través de la plantación de cedros. Mediante este programa, Monsanto no sólo reduce la huella de sus operaciones logísticas para hacerlas más sustentables, sino que también contribuye con la biodiversidad de un bioma muy sensible no sólo en la Argentina sino en Sudamérica, como son los bosques de altura, más conocidos como yungas.

La cedrela o cedro es una especie de árbol generadora de microclima bajo su copa, que permite que otras especies se desarrollen. Su apreciada madera, por la beta y el color, y su gran firmeza, son los principales motivos por los cuales se ha talado indiscriminadamente durante cientos de años. Hoy se encuentra amenazada por la pérdida de su hábitat y proyectos como Revitamon son indispensables para la reinserción de la densidad de estos árboles por hectárea natural.

Brote de cedrela Foto: Fundación Seamos

Las yungas representan uno de los bosques nublados de la Argentina; son regiones que albergan la mayor biodiversidad en el mundo y geográficamente se encuentran en la transición entre el llano y la cordillera. Para la Argentina, las yungas y las eco-regiones Paranaense constituyen menos del 2% de la superficie continental, pero contienen más del 50% de la biodiversidad presente en nuestro país.

Resulta muy importante poder cuidar esta región ya que solo la selva de la yunga alberga 2.100 especies de plantas, 120 especies de mamíferos, 583 especies de aves, 34 especies de lagartos y lagartijas, 29 especies de anfibios y 32 especies de peces.

Danielly Crocco, gerenta de Sustentabilidad y Relaciones con la Comunidad de Monsanto Sudamérica, asegura: “en Monsanto tenemos el compromiso global de lograr una huella operativa neutra de carbono para el año 2021. Con esta iniciativa buscamos hacer un aporte al ambiente, que ayude a capturar el carbono que se genera por las emisiones de nuestras operaciones logísticas, como así también captando agua de lluvia que nutre al suelo, convirtiéndose en un regador de la naturaleza”.

 

 

 

Soluciones digitales para seguir creciendo

En septiembre de 2015, líderes mundiales se reunieron como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible, para adoptar un conjunto de objetivos globales con el fin de erradicar la pobreza, proteger al planeta y asegurar la prosperidad para todos. Así, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) publicó los 17 objetivos de Desarrollo Sostenible, y cada uno tiene metas específicas que deben cumplirse en los próximos 15 años.

Para lograr estas metas, todos deben hacer su parte. No sólo los gobiernos y el sector privado, sino también la sociedad en general. Monsanto adhiere a estos objetivos y está involucrado en alcanzarlos, pero principalmente uno en particular: construir infraestructuras resilientes, fomentar la innovación y promover la industrialización inclusiva y sostenible.

A pesar de las mejoras constantes en la producción manufacturera, es necesario que los países menos adelantados puedan generar inversiones. Ésta es la única forma de construir infraestructuras básicas que aseguren que la proporción del PBI correspondiente a su industria se duplique para el 2030. Las inversiones en infraestructura son muy importantes para fomentar el desarrollo sostenible, empoderar a las sociedades, alcanzar estabilidad social y conseguir ciudades más resistentes al cambio climático.

Soluciones digitales, un avance sustentable

En línea con el noveno objetivo de los ODS propuestos por la ONU, que busca el apoyo al desarrollo de tecnologías, investigación e innovación nacional de los países en desarrollo, en Monsanto  buscamos invertir en innovación y tecnología. Tenemos la certeza de que la Investigación y el Desarrollo (I + D) nos permite descubrir nuevas soluciones para aumentar el rendimiento mientras reducimos el uso de recursos y ayudamos al productor a cuidar sus cultivos.

En esa búsqueda surgió Cultivio, una herramienta digital que acompaña al productor en todos los momentos de la campaña. Se trata de una app en la que se puede planificar la campaña, tanto de soja como de maíz, y brinda recomendaciones específicas de cada lote. Esta información se cruza con los datos de las redes de ensayo de Monsanto, los datos históricos del clima y suelo, para poder así ofrecer una recomendación apropiada para ese ambiente puntual. De esta manera, los productores de soja, maíz u otro cultivo, pueden planificar el control de malezas de sus lotes en función de las condiciones de enmalezamiento, el tipo de maleza y la duración del barbecho.

Además de la app, Monsanto cuenta con The Climate Corporation, la plataforma de tecnología de información más avanzada de la industria de la agricultura. Fundada en 2006 por un grupo de destacados ingenieros en sistemas y científicos de datos, esta plataforma combina datos de monitoreo ambiental, modelado de datos de variables agronómicas y simulaciones climáticas de alta resolución. Toda esta información es procesada y compartida con los productores con el objetivo de ayudarlos a producir más haciendo un uso más eficiente de sus recursos.

Climate FieldView es otra plataforma de agricultura digital de Monsanto que recoge y procesa automáticamente datos del campo y ayuda al productor a evaluar la performance de cada planta. Se encuentra desarrollando múltiples herramientas y tecnologías con el objetivo de brindar soluciones para los desafíos a los que el productor se enfrenta constantemente. Además de la predicción de rendimientos, la caracterización de suelos y ambientes y la recomendación de riego, los próximos desarrollos incluirán la identificación y el diagnóstico de enfermedades para el cultivo de maíz, el manual de recomendación de fertilización y la prescripción de semillas a utilizar.

En Monsanto sabemos que cada campo es único, y que para tomar mejores decisiones y maximizar el rendimiento de cada hectárea es importante contar con información precisa y detallada. Por eso, con todas estas soluciones digitales que incorporan las técnicas más modernas, podemos seguir creciendo y colaborar con los trabajadores del campo para producir más alimentos usando menos recursos.

Fuentes:

Naciones Unidas, “Objetivos de Desarrollo Sostenible”
Monsanto Global, “The Climate Corporation: tecnología para tomar mejores decisiones”

Climate FieldView

Descubrí Monsanto “El campo del mañana”

¿Por qué innovar desde la agricultura?

La innovación siempre trae grandes beneficios, en todos los ámbitos o industrias en los que se la tome como camino. En la agricultura, innovar nos permite mejorar los procesos, disminuir los riesgos y sortear los grandes desafíos que se presentan: el cambio climático, la seguridad alimentaria, la limitación de los recursos naturales y el aumento de la población.

Con el uso de tecnología, la inversión en Investigación y Desarrollo y la innovación como camino a seguir, en Monsanto buscamos constantemente herramientas que permitan producir más (para una población que crece) usando menos recursos.

¿Qué podemos hacer por el cambio climático?

Los fenómenos meteorológicos extremos afectan directamente a la agricultura, alteran los modos de producción y promueven la distribución de plagas, malezas y enfermedades que amenazan a los cultivos. Las previsiones sobre los efectos globales son poco alentadoras, por este motivo desde Monsanto buscamos colaborar con los productores para que enfrenten mejor este gran desafío.

Las temperaturas mundiales se elevaron durante los últimos años y el cambio climático aumenta la inestabilidad, pone en peligro los esfuerzos para terminar con la pobreza y causa impacto en las producciones. Entre todos debemos accionar para revertir esta situación.

Desde la agricultura podemos invertir en tecnología e innovación y emplear buenas prácticas agrícolas que garanticen un desarrollo con bajo nivel de emisión de Gases de Efecto Invernadero, responsables en gran medida del cambio climático. Además, contamos con herramientas de avanzada que permiten anticiparse a cambios bruscos de temperaturas y tomar los recaudos necesarios. E incluso, existen cultivos capases de sobrevivir a seguías o inundaciones.

Seguridad alimentaria, una clave

La falta de alimentos, el escaso poder adquisitivo, la distribución desproporcionada o el uso inadecuado de los alimentos en los hogares, pueden poner en riesgo a la seguridad alimentaria. La manera de evitarlo es responsabilidad de todos. Juntos debemos lograr mejorar la disponibilidad, el acceso, la utilización de los alimentos y la estabilidad de todo el sistema alimenticio.

En el campo, gracias a la innovación y la tecnología, podemos aportar nuestro granito de arena para cumplir algunos de estos objetivos. Con los avances en Investigación y Desarrollo, hoy podemos sembrar cultivos más resistentes a las adversidades, con mejor calidad y mayores nutrientes.

También es importante el papel del campo en la economía ya que según la FAO, la agricultura representa, en promedio, alrededor del 30% del PIB de los países agrícolas y el 50% del empleo en el mundo en desarrollo. Se estima que tres de cada cuatro personas pobres viven en zonas rurales y la mayoría depende de la agricultura para su subsistencia diaria. En este contexto, la innovación permite hacer más eficiente cada proceso que se realiza en el campo para mejorar la calidad del trabajo y de vida de los productores.

Alimentar a las poblaciones futuras

Según las proyecciones de la FAO, para el año 2050 la población mundial habrá llegado a más de 9 mil millones de habitantes. Para poder alimentar a todos, la Agricultura Moderna nos brinda herramientas que nos ayudan a producir más utilizando menos recursos. Además, la innovación y las nuevas tecnologías nos permiten disminuir las pérdidas por plagas, malezas, enfermedades o cambio climático, que en la actualidad afectan de forma directa a la disponibilidad de las producciones.

Para combatir estos desafíos, aplicamos tecnología e innovación a nuestro trabajo cotidiano en el campo. La gama de opciones tecnológicas que tenemos abarcan desde herramientas para reducir pérdidas posteriores a la cosecha, ahorrar mano de obra y mejorar la gestión de los recursos naturales y el riego, hasta aumentar la fertilidad del suelo y mejorar el manejo integrado de plagas.

Por sobre todas las cosas, lo más importante es trabajar en equipo para lograr mejorar las producciones, disminuir los riesgos y alimentar a la población que crece. En Monsanto seguimos innovando y buscando nuevas soluciones modernas para producir más usando menos.

Fuentes:
FAO, “La innovación en la agricultura y las biotecnologías agrícolas como herramientas de las políticas de seguridad alimentaria: el caso de las biotecnologías agrícolas
AgroVoz, “Las Buenas Prácticas, un camino para reducir el calentamiento global
Banco Mundial, “Cambio climático”

Día de la Conservación del Suelo

El suelo es un recurso que sufre degradación progresiva a causa de diversos factores: disminución de la fertilidad, erosión eólica e hídrica acelerada, elevación de acidez, salinidad, alcalinización, deterioro de la estructura del suelo, pérdida de la materia orgánica y la biodiversidad, desmontes, uso del fuego, sobrepastoreo, labranza inadecuada, falta de rotación de cultivos, entre otros; pero también es el lugar en el que vivimos, hogar de plantas y animales. Es fundamental su conservación, ya que es esencial para la alimentación del mundo.

El Día de la Conservación del Suelo se celebra cada 7 de julio desde 1963 en homenaje a Hugh Hammond Bennet, el hombre que quiso lograr un aumento de producción de tierra a través de su protección y concientizar sobre los beneficios de un correcto manejo. Hoy, repasamos las maneras que lo productores tienen de protegerlo para mantener su salud y la importancia de conservarlo para poder seguir produciendo y alimentando a las generaciones futuras.

Buenas prácticas para la protección el suelo

La variedad de tipo de suelo es muy amplia. Existen suelos arenosos, limosos, arcillosos; ácidos, neutros o alcalinos; profundos o someros; ricos o pobres en materia orgánica, con alta o baja fertilidad, bien o mal drenados, entre otros tantos tipos. Lo importante a tener en cuenta al momento de realizar buenas prácticas es qué tipo de suelo tenemos en la región que estamos, para saber qué cosas podremos hacer según cada situación en particular sin provocar degradación y mantener la capacidad productiva de la tierra.

Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) son acciones ejercidas sobre los suelos con el objetivo de lograr un manejo sustentable del recurso para conservarlo, restaurarlo y promover sus funciones esenciales. Su implementación no es responsabilidad única de los productores sino de todas las instituciones y personas involucradas de manera directa o indirecta en la producción agropecuaria. Quien la ejecute deberá hacerlo de manera sencilla y económica, mediante una acción armónica y complementaria.

Las BPA en el campo incluyen a la siembra directa, la rotación de cultivos, el manejo integrado de plagas y malezas, el manejo racional de la nutrición vegetal y la fertilización edáfica, entre otras. Si hablamos de Buenas Prácticas en general, debemos tener en cuenta que el agua se infiltre y almacene en el lugar donde cae, reduciendo el escurrimiento superficial. Atenuar el efecto erosivo de las lluvias y el viento mediante la promoción de la presencia de la cobertura superficial permanente del suelo con vegetación y rastrojos. También, lograr reducir la evaporación y favorecer la circulación del agua del suelo de la atmósfera, a través de las plantas del cultivo.

Por otro lado, recuperar y mantener la materia orgánica del suelo en niveles adecuados; así como ejecutar labores necesarias con la orientación correcta que produzcan la menor alteración posible de la estructura del suelo y su porosidad. Además, reducir el tránsito de equipos y vehículos estrictamente necesarios para evitar la compactación del suelo. Es importante analizar cada situación particular, para saber si se deberá atender algún otro aspecto específico.

En Monsanto creemos que es fundamental tomar conciencia y realizar Buenas Prácticas para la conservación del suelo, ya que si no cuidamos de él, ¿cómo podremos alimentar al mundo en el futuro?

Fuentes:
Unicen, “Buenas Prácticas para la conservación del suelo”
Monsanto, “El suelo: prácticas sostenibles para el cuidado de un recurso críticoFAO, “Conservación del suelo”

Las máquinas del futuro, hoy

La revolución tecnológica llegó al campo y gracias a estas innovaciones tenemos herramientas cada vez más modernas que mejoran el trabajo de los productores. En este contexto, la Agricultura de Precisión es una aliada para preservar los recursos: la variedad de apps, software de avanzada y maquinaria sofisticada hacen que el trabajo en el campo sea cada vez más eficiente y preciso.

Herramientas como el GPS o sensores, autopartes sofisticadas como amortiguadores de última generación o incluso dispositivos que se puede sumar a las sembradoras o tractores colaboran con la producción de alimentos empleando la menor cantidad de recursos naturales y económicos posibles.

Sembradoras de última generación

Desde hace unos años se empezaron a implementar sembradoras modernas que cuentan con estabilizadores, lo que permite obtener uniformidad en la profundidad de la siembra y en la distribución de las semillas sobre la línea. Este equipamiento controla la fuerza de las ruedas y las mantiene constante (más allá de las irregularidades del terreno) y amortigua los movimientos y vibraciones durante la colocación de la semilla.

Las tecnologías incorporadas en esta maquinaria revelan un aumento de hasta el 10% de producción gracias a la siembra cada vez más precisa. Este tipo de sembrado da como resultado una correcta germinación, una emergencia uniforme y un mejor esparcimiento de las plantas dentro del surco.

Otra propuesta aún más innovadora es la siembra electrónica, que permitirá aumentar la velocidad y eficiencia del trabajo. En nuestro país, investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria junto a empresas privadas, se encuentran desarrollando un dispositivo que permitirá mejorar la capacidad operativa de la sembradora, duplicando la velocidad de siembra sin perder precisión en la dosificación de la semilla.

GPS, ¿para qué sirve?

Por su parte, la incorporación del GPS en el campo tiene múltiples funciones: tratamientos para la protección de cultivos, para las siembras y cosechas, labores del terreno como abono y labranzas, o hasta plantaciones en hilera. El GPS significa precisión en las tareas del productor porque brinda datos geográficos que implican control y mejora la experiencia del trabajo.

Un GPS autoguiado puede controlar el vehículo indicando por dónde ir, mientras el productor puede centrarse en otro tipo de tareas y controlar otros procesos de una forma más eficiente. Además, este dispositivo colabora con la calidad del trabajo de aquellos que manejan las maquinarias, por ejemplo, limitando las horas de manejo necesarias.

De esta manera, utilizar el GPS y emplear la robótica puede ayudar a los productores a prevenir fallos en la precisión del manejo, hacer un uso más controlado de recursos como el combustible o el agua y facilitar las prácticas agronómicas para hacerlas más eficientes y precisas.

Recolección de datos

Monsanto, como empresa dedicada a buscar soluciones integrales para los productores, es pionera en la innovación. Próximamente, estará llegando a nuestra región la tecnología FieldView Drive, un dispositivo que ayuda a los productores a transferir los datos del campo rápidamente a un servidor en la nube.

Según Mike Stern, presidente y director de operaciones de Climate Corporation, la plataforma digital Climate FieldView combina los datos históricos del campo de los productores con los del tiempo real del suelo, los cultivos y las condiciones climáticas. Toda esta información le permite manejar de manera más eficiente sus operaciones y tener un conocimiento más profundo sobre su campo. Ahora, gracias a un pequeño dispositivo que se coloca en la maquinaria, el productor puede acceder a datos como velocidad, tipo de terreno o recorrido de la máquina en tiempo real, lo que lo ayuda a tomar las mejores decisiones.

En Monsanto creemos que la tecnología de avanzada nos ayuda a obtener mejores resultados y ser más precisos con el uso de los recursos en nuestra labor cotidiana en el campo. Sabemos que la Agricultura de Precisión nos permite crecer y obtener la información que necesitamos para hacerle frente a los desafíos que se nos presentan día a día.

Fuentes:
Monsanto, “La siembra es cada vez más precisa”
Agroptima, “GPS Agrícola: beneficios para el agricultor”
Intainforma, “Siembra electrónica: para aumentar la velocidad de trabajo y la eficiencia”
Monsanto, “Climate Corporation transforma datos en información valiosa con la nueva plataforma digital agrícola integrada a Climate FieldView”

AmCham celebra sus 100 años

El lunes 21 de mayo en el marco de su 100 aniversario Amcham Argentina –la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina–   se realizó “Business Future of the Americas” dónde contó con la presencia de funcionarios de Gobierno argentino y altos ejecutivos globales y regionales.

El Bussines Future of the Americas Summit, reunió durante toda la jornada a líderes políticos, ejecutivos de empresas, y representantes de las 24 cámaras de comercio estadounidenses de América Latina y el Caribe, para debatir y reflexionar sobre el futuro en aspectos de negocios tales como ciencia, tecnología, innovación, educación, comercio e inversión, la relación de la Argentina con los Estados Unidos, entre otros.

El objetivo proponer visiones superadoras de cara a los principales desafíos que enfrenta el mundo y la Argentina hacia el futuro, a través del diálogo público-privado. Entre los destacados oradores estuvieron la presencia del Jefe de Gabinete, Marcos Peña, los ministros Dujovne, Cabrera e Ibarra, la gobernadora Vidal y el jefe de gobierno, Rodriguez Larreta, además de los n°1 de Dow y Jacobs, la empresa más grande del mundo de infraestructura y ejecutivos regionales de Cisco, Amazon Web Services, J P Morgan, Facebook, United, Exxon y más.

Monsanto tuvó la oportunidad de participar del panel ¿Cómo las empresas diseñan el futuro? Con foco en cómo las compañías preparan su cultura en sintonía con los cambios que se aproximanAllí, estuvo el Dr. Federico Vartorelli, Director de Investigación de SudAmérica de Monsanto, junto con João Adão, Director regional de Facebook, Camila Cruz, Durlacher, Directora Investigación & Desarrollo de 3M Brasil, y Beccar Varela, Gerente de Walmart Argentina y Chile.  Federico hizo referencia a la transformación que la compañía viene llevando a cabo hacia una agricultura moderna en el marco de una creciente demanda de alimentos y la necesidad de innovar para poder aumentar las tasas de producción en el contexto de Industria 4.0 y el rol relevante de las nuevas tecnologías aplicadas al agro. De esta manera, destacó que “la innovación es el alma mater de nuestra compañía”, agregando que, “Nosotros vemos la transformación digital hacia adentro con la capacidad de generar big data a partir de la capacidad de secuenciar ADN. Hacia afuera, la transformación tiene que ver con la relación con nuestro cliente, el productor agropecuario, y el uso de nuestros productos. La transformación digital nos está ayudando en cómo capturamos toda la información sobre la utilización del producto, del ambiente y en devolverle al productor una solución más integrada.”

I & D Week: semana de la Inclusión y Diversidad

Un ambiente diverso favorece la innovación, el compromiso y el buen clima laboral. Por eso, en Monsanto, dedicamos una semana a la Inclusión y Diversidad a la que llamamos I & D Week, a nivel regional. Se trata de una serie de jornadas dentro de la organización, en las que buscamos compartir experiencias para aprender de los otros, a conciencia, y con el compromiso de ser más inclusivos.

I & D Week se estará realizando desde el lunes 14 hasta el jueves 17 de junio y será un evento con muchas actividades, charlas y talleres. El objetivo es promover un espacio colaborativo y participativo, para comprender lo importante de la inclusión y la diversidad al momento de crear una visión más holística de los desafíos que atravesamos como equipo de trabajo. También contaremos con invitados especiales para debatir y marcar el camino que aún falta recorrer para alcanzar cada vez más crecimiento personal y profesional.

 

I & D Week, asumiendo un compromiso

En Monsanto nos propusimos construir un camino que nos lleve a ser una compañía cada vez más inclusiva y diversa. Durante los últimos años, hemos estado trabajando en distintas iniciativas, desde las actividades y campañas de Inclusión y Diversidad que tenemos. Nuestro objetivo es desarrollar, fomentar e implementar prácticas que permitan generar un espacio de trabajo diverso e inclusivo que asegure la igualdad de oportunidades para LGBTA, Mujeres y personas con discapacidad.

Estas iniciativas, también, responden a los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) de las Naciones Unidas y, particularmente con el objetivo número 10 que se refiere a reducir las desigualdades. Entre las metas de este objetivo, se encuentra, de acá a 2030, potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición. Y otra de las metas de este ODS, es garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de resultados, incluso eliminando las leyes, políticas y prácticas discriminatorias y promoviendo legislaciones, políticas y medidas adecuadas.

Nuestros equipos de Inclusión y Diversidad abordan públicos y temáticas que son pilares críticos para lograr una sociedad más inclusiva. Por eso, estamos desarrollando alianzas estratégicas y relacionándonos con otros actores que nos permiten seguir aprendiendo e incorporando otras perspectivas.

Vivamos la diversidad, promovamos la inclusión

Para incluir es necesario reconocer lo diferente, y estar abierto al encuentro, al diálogo y al intercambio. Al vivir la inclusión en el día a día, nos abrimos para conocer diferentes visiones del mundo, que contribuyen a nuestro crecimiento personal y profesional a través de interacciones genuinas. La diversidad fortalece a los individuos y, consecuentemente, al grupo como un todo. Y creemos que, toda diferencia, es una oportunidad para crecer, derribar prejuicios y trabajar por una cultura de mayor inclusión y diversidad.

Celebremos el Día Mundial del Medioambiente

El Día Mundial del Medioambiente se celebra desde 1972 cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lo estableció para generar conciencia sobre la necesidad de proteger y mejorar el ecosistema y los recursos naturales. En Monsanto, valoramos esta celebración porque sabemos que es fundamental proteger los recursos para vivir en un lugar mejor.

¿Por qué es importante cuidar el Medioambiente?

En la actualidad, el mundo se enfrenta a varios desafíos: el crecimiento de la población mundial, disputas por las áreas productivas, el avance y desarrollo de las energías renovables, el cambio climático, la necesidad de una mayor eficiencia para la producción en términos hídricos, energéticos y de emisiones, relaciones comerciales cada vez más complejas, nuevos patrones de consumo y formas de organización de la sociedad, y profundas transformaciones económicas, sociales y ambientales.

La agricultura juega un papel clave en todo esto, ya que frente al rápido crecimiento de la población, es necesario que garantice alimentos suficientes para las actuales y futuras generaciones, conciliando la productividad con la preservación de los recursos naturales de nuestro planeta. Por su parte, la Agricultura Moderna, de la mano de las innovaciones tecnológicas y del análisis de datos, es una evolución que aporta nuevas y mejores posibilidades para el campo y para el mundo.

En Monsanto, producir más usando menos, es un pilar fundamental al momento de crear soluciones para el productor. Nuestra estrategia de sustentabilidad fue evolucionando con el paso del tiempo e incorporando las nuevas tecnologías, siempre con el objetivo de mejorar la vida de los productores y de la sociedad, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles que utilicen menos recursos naturales de la Tierra, hoy y en el futuro.

¿Qué estamos haciendo?

Nuestros últimos desarrollos en materia de soluciones abarcan: mejoramiento genético de avanzada, biotecnología en soja y en maíz, mejores recomendaciones de prácticas agronómicas, productos biológicos y fórmulas renovadas de productos de protección de cultivos. Además, con el objetivo de usar de forma eficiente cada recurso y cuidar el planeta, en 2016 plantamos más de 60 mil árboles, instalamos más de 7 mil lámparas LED de bajo consumo en nuestras unidades y evitamos la emisión de 22 mil toneladas de CO2.

También redujimos en aproximadamente 220 mil m3 nuestro consumo de agua con la mejora de procesos y la adopción de nuevas tecnologías. En la ciudad de Rojas (Buenos Aires, Argentina) por ejemplo, desarrollamos un proyecto para la recuperación del agua usada en la limpieza de los equipamientos y tanques de almacenamiento. Con esta iniciativa, fue posible reutilizar 85 mil litros de agua en 2016. En la unidad de Camaçari (Brasil) reutilizamos el agua de la lluvia y, desde 2011, año de implementación del sistema, se recuperaron 500 millones de litros de agua.

¿Cómo aportar tu granito de arena?

Vos también podés proteger los recursos naturales y el Medioambiente desde tu casa, separando la basura de los elementos reciclables, no tirando basura en la calle fuera de los horarios establecidos y ahorrando agua y energía en su uso diario. Entre todos, podemos mejorar el cuidado del Medioambiente.

Celebremos el Día Mundial del Medioambiente y tomemos conciencia de lo importante que es proteger el planeta en el que vivimos.