Arroz Dorado

Por Monsanto Argentina

El arroz dorado contiene vitamina A, un componente clave para que los niños de las poblaciones que basan su alimentación en el arroz no sufran enfermedades. ¡Enterate de qué se trata!

El arroz es considerado como el alimento principal en la dieta de más de 3 billones de personas en el mundo, sobre todo en países asiáticos y africanos. En estas regiones, la falta de micronutrientes esenciales en la dieta, como la vitamina A, iodo, hierro y zinc, causa problemas en la salud de los niños, como la ceguera y el deterioro del sistema inmunológico, que puede incluso provocar la muerte.

La manera de evitar la deficiencia en micronutrientes es mediante el consumo de una dieta variada y equilibrada. Lo importante es consumir alimentos con alta proporción de nutrientes, aunque no todos los cultivos tienen todos los nutrientes y a veces esos nutrientes no están disponibles en las partes comestibles de las plantas.

Es por esto que, mediante la ingeniería genética, en 1999 se obtuvo el primer arroz dorado -llamado así por su color amarillo- que tiene la particularidad de incorporar en sus granos la vitamina A, tan necesaria para los seres humanos. Incluso, actualmente se está trabajando para lograr incorporarle otros contenidos importantes como hierro, zinc, proteínas de alta calidad y vitamina E.

¿Y cómo llegaron los especialistas a mejorarlo? La planta de arroz produce beta-carotenos en el tejido verde pero no el grano de arroz, que es la parte que el ser humano consume. Estos compuestos son los precursores de la vitamina A, porque pueden convertirse en vitamina A activa. Los carotenos forman parte del grupo de los carotenoides que incluyen un gran número de compuestos con fuerte pigmentación (de aquí el color dorado del arroz), y están presentes en forma natural en muchas frutas, verduras, aceites y granos.

Con la ingeniería genética, los científicos utilizaron enzimas para armar la misma “ruta biosintética” de los carotenoides que están presentes en la parte verde de la planta. Se introdujeron en el grano los genes que codifican estas enzimas –fitoeno sintetasa y fitoeno desaturasa- fundamentales para completar esta ruta y así lograr la síntesis necesaria para la acumulación de los beta-carotenos que mencionábamos antes.

Hoy en día existen muchos otros programas a nivel mundial que están intentando mejorar la calidad nutritiva de los alimentos considerados como básicos en las distintas dietas de las poblaciones, para ayudar a enfrentar los retos que enfrentan diferentes comunidades.

Si querés conocer el proceso completo, podés visitar

http://www.porquebiotecnologia.com.ar/index.php?action=cuaderno&opt=5&tipo=1&note=23

info todos colores

Artículos relacionados