¡Animate a compostar!

Por Monsanto Argentina

El compost es un abono orgánico que se elabora a partir de los residuos que se producen cada día en el hogar. Conocé todo sobre el compostaje, ¡y empezá hoy mismo!

¿Qué es el compostaje?

El compostaje es un proceso biológico llevado a cabo por micro-organismos de tipo aeróbico (presencia de oxígeno), bajo condiciones de humedad, temperatura y aireación controladas, que permiten la transformación de residuos orgánicos degradables en un producto estable. El resultado es el compost, un abono orgánico inocuo para las plantas y libre de sustancias fitotóxicas que puedan causarles daño.

¿Y cuáles son sus beneficios? Bueno, se obtiene un producto útil para las plantas de los jardines, huertas y balcones, ya que mejora la vida del suelo. Además, se fomenta el reciclaje y aprovechamiento de los residuos que nosotros mismo producimos y así, reducimos la frecuencia de recolección de residuos ya que los materiales secos se pueden acopiar por más tiempo en el hogar. Y todo esto es compatible con las actividades del hogar actual.

¿Cómo hacer una compostera?

Para residuos de cocina y de jardín, podés fabricar una compostera semicerrada con tablas de madera (de un cajón de verduras o restos de pallets, por ejemplo) y ponerla en el balcón, patio o jardín. Las recomendaciones de los expertos es que coloques por dentro un malla o alambre tejido – tipo de gallinero-  que mantenga el compost a salvo de roedores, y que coloques una tapa, para evitar que ingrese el agua de la lluvia.

En cambio, si solo vas a utilizar residuos de cocina y contás con un espacio pequeño, lo ideal es optar por una compostera cerrada para tener dentro de la casa. En este caso, utilizá canastos para la ropa, cajones de leche o recipientes de plástico. La idea es que vayas apilando un recipiente sobre el otro según la cantidad de residuos que la familia genere. El fondo de cada contendor debe ser tipo colador para que se puedan eliminar los líquidos. El último debe contar con un orificio que deje salir los líquidos y una bandeja que los contenga.

¿Cómo nos organizarnos para compostar?

Para que el proceso tenga éxito, es necesario atender estos puntos:

1 – Separar los residuos de cocina en el tacho: solo restos de frutas y verduras crudas o cocidas, cáscaras de huevos, saquitos de té, yerba, café, servilletas y rollos de papel de cocina. El resto de los residuos, como papel, lácteos, grasas, comidas elaboradas, huesos o carnes quedan fuera. Tampoco sumes restos de comidas elaboradas, porque aportan muchas sales al compost disminuyendo su calidad final.

2 – Acopiar los residuos de jardín: hojas secas y verdes, césped seco y verde, ramitas, arbustos, restos de plantas (raleos, transplantes, fin de temporada, podas, etc.). Acá quedan fuera: los excrementos de animales, (ya que pueden ser dañinos para la salud humana); los residuos de malezas con semillas, (porque pueden sobrevivir el proceso de compostaje y luego aplicado el compost al suelo transferir semillas de malezas); y plantas y maderas tratadas con químicos porque pueden dañar los microorganismos del proceso de compostaje.

3 – Disponer los residuos en la compostera. El vertido de los residuos orgánicos deberá realizarse teniendo en cuenta su clasificación: los que contienen nitrógeno (verdes) y lo que poseen carbono (marrones). Para garantizar calidad, además de existir un equilibrio entre la cantidad de carbono y nitrógeno, se debe considerar que los materiales ayuden a mantener la humedad y aireación adecuada.

4 – Manejar la compostera. Una vez depositados los residuos hay que atender a tres puntos clave: humedad, temperatura y aireación:

  1. a) Humedad. Para mantener los niveles de humedad adecuados, se recomienda regar cada 15 días en invierno, y cada 7 en verano. ¿Un tip? Para saber si la humedad es la correcta, tomá un puñado de material y apretarlo. Si se produce un goteo de agua entre los dedos, podemos establecer que su contenido en humedad es cercano al 40% y es correcto. En caso de exceso de humedad agregar material seco (trozos de cartón, papel de diario, pasto y hojas secas) y, en la época lluviosa, es necesario cubrir la compostera así también como en la época calurosa para evitar la desecación del compost.
  2. b) Aireación. La compostera se airea mediante el volteo del material, que hace que aumente la actividad microbiana dependiente del oxígeno, y ayuda a eliminar el exceso de agua y calor. El mal olor indica que el material es muy denso y por eso no puede ingresar el aire. En estos casos, vas a tener que utilizar palas para voltear bien el contenido y apelmazar los residuos de mayor tamaño, como trozos de madera, ramitas, cortezas de árbol, etc.
  3. c) Tamaño de residuos. Los residuos de cocina se deben picar antes de ingresarlos al contenedor. El tamaño ideal es de uno 5 centímetros para aumentar la superficie de ataque para los microorganismos. Los residuos de jardín deberán ser picados un poco más grandes para aumentar los espacios de aire.

5 – Cosechar del compost: el compost está listo para utilizarse en las plantas cuando no se puede identificar el origen de los materiales, se encuentra a temperatura ambiente, tiene olor a tierra mojada, color oscuro y aspecto homogéneo.

Y vos, ¿cuándo empezás a compostar?

Compostar es una práctica que se vuelve sencilla con la práctica, y beneficiosa para todos. Al principio te puede parecer complejo, pero te invitamos a que lo intentes. Nos permite cuidar el medio ambiente, reciclar y aprovechar los residuos diarios, y poner en marcha una práctica sustentable. A cambio, obtenemos un abono orgánico de alta calidad para nutrir los suelos de nuestras plantas en casa.

Web

Si querés más información sobre esta práctica, podés visitar http://www.inti.gob.ar/compostajedomiciliario/pdf/formatodigital.pdf

 

 

 

 

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