Agricultura y Naturaleza: la una para la otra

Por Monsanto Argentina

La agricultura evolucionó para cuidar los valiosos recursos que nos da la Naturaleza. Esta es la única manera de conservar para avanzar y así, alimentar a la población que crece.

Lo impredecible de la Naturaleza

El hecho de que la agricultura haya evolucionado – y lo siga haciendo –  para alimentar a una población mundial de más de 7000 millones de personas es un gran logro. Una de las principales razones para alcanzarlo fue el trabajo en armonía con la Naturaleza.

La agricultura depende de los recursos naturales: la luz, el agua, el viento y el calor. Si bien todos estos elementos son necesarios para cultivar alimentos y sostener a la población, el exceso de cualquiera de ellos puede causar problemas. Por eso, los productores deben aprender de la Naturaleza, sus ritmos y sus cambios.

Mejores observadores

Durante varios años de nuestra historia, creímos que la Tierra era el centro del universo y que el mundo era plano. En cada caso, la observación cercana y paciente nos ayudó a comprender que en realidad se trataba de lo contrario.

En la agricultura sucede algo similar. Frente al crecimiento exponencial de la población mundial, ha surgido un enfoque científico de la agricultura que enfatiza una comprensión moderna de la Naturaleza. Cuanto más aprendemos sobre los recursos naturales, mejores observadores somos. En el caso de los productores, el aprendizaje nunca se detiene.

Por ejemplo, podemos pensar en la labranza; el proceso de arar el suelo y prepararlo para la siembra. A través de una observación cercana, hemos aprendido que la labranza tradicional puede contribuir a la erosión y perjudicar la salud del suelo. En respuesta a esto, los productores comenzaron a utilizar métodos de labranza de conservación en los lugares en los que era posible. Algunas de estas prácticas como la siembra directa, la labranza reducida y la labranza vertical, dejan algunos residuos del cultivo sobre el suelo lo que ayuda a conservar su salud y estructura.

Herramientas modernas de observación

Recientemente, una nueva generación de herramientas y tecnologías digitales han surgido en la agricultura. El hilo común que los une es la observación y la recopilación de datos. Computadoras, satélites GPS, sensores y monitores permiten a los productores analizar sus producciones y tomar decisiones desde nuevas perspectivas.

Sin embargo, no es tan sencillo analizar los cientos de datos que se obtienen a partir de estas tecnologías. En respuesta, Monsanto y otros actores en la industria están desarrollando herramientas de análisis de datos que pueden ayudar a los productores a interpretarlos y así tomar decisiones lo más informadas posibles.

Esta evolución de la agricultura, pasando de herramientas y procesos físicos a digitales, tiene dos beneficios principales. En primer lugar, ayuda a la Naturaleza ya que permite a los productores generar la misma cantidad de alimentos con menos recursos y menos impacto en el medio ambiente. En segundo lugar, el uso de menos recursos beneficia a los productores al permitirles ser más eficientes a la vez que mantienen la salud de sus cultivos.

Conservar para avanzar

Durante 10.000 años, la agricultura ha sido beneficiaria de la generosidad de la Naturaleza. La tecnología fue evolucionando para incluir herramientas digitales que ayudan a los productores a aprender cada vez más de la Naturaleza.

Los que trabajamos junto al campo estamos orgullosos del papel que desempeñamos al proporcionar a los productores las herramientas más avanzadas para ayudarlos a reducir los insumos, mejorar la salud del suelo, consumir menos agua o energía y ser lo más eficientes posible en sus producciones.

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